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1376 razones mas para odiarlos....

En estos días de asueto obligado he estado muy desconectado de Internet.

Bueno, con desconectado me refiero a no estar interactuando.

¿Qué, no les ha pasado eso en toda su disciplinada vida?

Igual sigo conectado, pero solo leyendo mis pocos sitios habituales, Messenger lo he tenido abierto pero offline, igual Twitter que no he pelado mucho.
Me la he pasado comiendo, leyendo, durmiendo y viendo películas.

Vi Transporter tres y Death Race, las cuales son entretenidísimas y cumplen con su cometido de apagarte el cerebro y disfrutar de hora y media de violaciones a todas las leyes de la física y la costumbre (institucionalizada por los Simpsons) de que hasta los camiones de leche exploten al pasar un tope.

Y tengo que hacer patente mi man crush por Jason Statham, que junto con Vin Diesel, son los dos únicos badasses que quedan activos, s
También vi Burn After Reading y me pareció buenísima; una oda a la imbecilidad y el humor negro.

Ahí tengo In Bruges que hasta donde sé, es similar, al rato, si no se me atraviesa otro juego o mas cosas que no tengo que hacer, la veré.
También comencé mis tan cacareadas clases de redacción, pero bueno…esto ya esta sonando como “Querido diario” de regreso pase a Blockbuster a rentar una peli y para mi sorpresa, estaba cerrado como “apoyo a las medidas sanitarias”.

Lo cual me parece ridículo por dos cosas:

a) Apenas cerraron ayer domingo, o sea, que los días realmente “fuertes” (jueves, viernes y sábado) estuvieron abiertos y supongo que el negocio fue más importante que el “apoyo”.

b) El Soriana al que dicho Blockbuster pertenece sigue abierto.

Lo cual me lleva a pensar que es mucho más fácil contagiarse de influenza en las multitudes que se aglomeran en un videoclub que en supermercado y todos los demás negocios que lo componen.

Es mas ridículo aun porque en la calle a la gente ya se le olvido la histeria y ya casi nadie trae tapabocas y las calles están igual de transitadas que siempre.

…Go figure.
En otras noticias absolutamente no relacionadas, al parecer ya es un hecho que Hollywood nos recetara otro –si, otro- remake, en este caso, de Karate Kid.
Nada mas que, respetando las Tablas de la Ley Sobre Remakes que Dios le entrego a un montón de ejecutivos en la cima de la H del letrero de Hollywood, piensan cambiar todo lo que hizo de la película original (que es buena por su esencia cheesiness) algo memorable y piensan reemplazarlo por, bueno, por todo lo contrario.
Así que en lugar de Ralph Macchio -un italiano naco-, tendremos a Jaden Smith (un negro cool, hijo de Will Smith, que, de paso, hará el papel del villano).

Y en lugar de Pat Morita –el japonés annoying- tendremos a Jackie Chan –un chino malabarista-.
Debo confesar que tengo sentimientos encontrados, porque aunque Jackie Chan puede volver awesome casi cualquier cosa, ponerse en el papel del uno de los iconos del cine ochentero es muy peligroso.
Porque no solo es meterse con los personajes icónicos; desde el momento en que Jackie Chan es chino, lo de “karate” queda tan fuera de lugar como un negrito en el arroz (¿entendieron? ¿Chino? ¿Arroz? …Ok, los odio pendejos).

Así que, ¿Cuál es la solución mas obvia? fácil, cambiar todo el concepto japonés de Karate Kid por el mas chino Kung Fu Kid.
Woooow.
Desde aquí podemos aventurar varias hipótesis sobre los cambios que seguirán.
¿Encerar y pulir un auto para aprender Kung Fu? Pffft, ¿Qué les parece mejor encerar y pulir un helicóptero? En pleno vuelo. Con una venda en los ojos.
¿La Técnica De La Grulla? Bah, mejor La Técnica Del Mono Ebrio Que Monta Un Tigre Que Usa Cobras Como Chacos.
Y sobre eso de luchar contra un bully para que deje de pegarle a Negro-San (¿o Negro-Han? Ya no sé) no esta a la altura de estos tiempos tan extremos.

La única cosa lógica es pelear contra una triada para salvar a la hija de un monje Shaolin que esta secuestrada a cambio de un pergamino legendario que brindara la inmortalidad y poderes mágicos al villano.

¿Wait, what?

Siento que un pedazo de mi infancia acaba de morir dentro de mí.

Por otro lado también. YA…no mamen.
Sobre el posible brote/endemia/epidemia/pandemia de influenza no hay mucho que decir que no se haya dicho seria y paranoicamente, el tiempo aclarara que está pasando realmente.
Lo que ya me tiene hasta la madre son los “chistes” sobre la influenza que han invadido Internet y sobre todo, sus nicks de messenger.
Claro, todas las referencias, juegos de palabras, sátiras, parodias, etc, etc, fueron graciosas las primeras, no sé, dos horas.

Pero carajo, ya chinga!!!...llevan días repitiendo las mismas pendejadas una y otra y otra y otra y otra vez.

Cualquier broma, hasta la mas graciosa del mundo, pierde el chiste si la repiten hasta la nausea.
Y es que no saben cuando parar; todos ustedes (o al menos los que son mis contactos) son como niños chiquitos con un carrito de fricción al que le dan cuerda y cuerda hasta que lo rompen.

Las bromas son graciosas en gran parte por su carácter inesperado, ingenioso e irrepetible, tres cosas que le han arrancado completamente a lo de la influenza.

A lo único que se han dedicado es a reciclar las mismas bromas de siempre (Pizzerolas, López Obrador) y sí, ya TODOS oímos la cumbia de la influenza, dejen de repetirlo ya pendejos.

Entiendan, no es fácil ser gracioso, menos aún cuando lo único que hacen es forzar el uso de la palabra influenza en cualquier escenario.

Lo peor de todo es que la mayoría de la gente que jamás ha sido graciosa, en este momento se la pasa pensando como contribuir a la “comedia”, por eso tenemos joyas como: “Uy! Oí un ruido en la cocina, ¿será la influenza?” o “No quiero contestar el teléfono, ¿Qué tal que es la influenza?” Dios mío, péguense un tiro.

A menos que sean Chidoguan, Kabeza o Jorge Pinto, pueden estar seguros que todo lo que se les “ocurra” no es gracioso y además ya se le ocurrió antes a alguien más y lleva dos días repitiéndolo.

Así que cállense.
Ya me cansé de decirlo en otro post y me han acusado de”no tener sentido del humor”.

Tengo un sentido del humor sano y bien desarrollado, lo que pasa es que ustedes no son graciosos; no me culpen por valorar la comedia y quejarme cuando es violada de esa manera por una chusma que solo repite como perico cualquier cosa que tenga la palabra “influenza” metida con calzador.
Carajo, todos se burlan del humor de La Parodia y La Escuelita, pero los “chistes” sobre la influenza han alcanzado un nivel aún más bajo, si es que eso es posible.
También pueden estar seguros que son bieeeeen originales (y aquí entran varios amigos, me vale madres) con sus avatares con cubrebocas, ¡JA JA! ¡Es que en serio! ¡Es pendejisimo! Porque, ya saben, entre más gente haga lo mismo, es más gracioso.

¿Qué? ¿Nunca han visto a un rebaño de ovejas? ¡Te matan de risa!

Ah…además…además….todo aquel que no haya estado viviendo debajo de una piedra

(Al menos de una piedra sin Wi-Fi) y que además tiene la fortuna de poseer mi correo electrónico o por lo menos sabrá de qué se trata.
Señores…mi buzón, como toda comunidad virtual, esta lleno de mails de personas, y las personas, en su gran mayoría, son unas bestias maleducadas e inconscientes que no respetan las más básicas normas de convivencia.
En mis vagabundeos por mi bandeja he notado una gran variedad de comportamientos, taras y actitudes que si bien no van a terminar con el mundo (hey, es Internet, ¿a quien le importamos?), por lo menos lo hacen un lugar un poco más horrible para vivir.

He aquí algunos cuantos de los más comunes.
YO… no soy tu mamá.
Entiendo que muchos de nosotros crecimos y fuimos educados con un sano respeto miedo a nuestra madre.

Hace muchos años, cuando éramos niños y nos ocupábamos de nuestros asuntos –como escupirle a la gente desde la azotea o derretir popotes con cerillos-, si nuestra mamá, sabiendo que éramos unas bestezuelas malignas, desde la cocina, lanzaba un “¿Qué estas haciendo?”, inmediatamente nos obligaba a escupir un apresurado: “Jugando con mis carritos”.
Pues bien, ese comportamiento Pavloviano que se había mantenido enterrado en nuestro subconsciente, ha sido traído de nuevo a la luz gracias a la omnipresente pregunta que los asesta todo el tiempo.

¿Qué estas haciendo?
El problema mas grande con esta pregunta es que muchísimas personas, aun temerosas de la chancla de su mamá, la toman demasiado literal, obligándose, cada que ven la pantalla, a escribirme cosas como: “Abriendo mi correo”, “Buscando mis lentes”, “Viendo la pantalla” y el metamail por excelencia: “mandándote un mail”.

Mención especial merecen los usadísimos “Prendiendo la lap” y “Abriendo mi correo” porque significan que la persona en cuestión tiene tanta necesidad de decirle a su mamá lo que esta haciendo justo en ese momento que usa algún gadget portátil segundos antes de poder usar su computadora.
Este comportamiento tiene su aún más horrible contraparte:
YO…tampoco soy tu psicólogo ni tu gato.
Del otro lado de la moneda, muchas personas (debido seguramente a que en algún momento de su infancia no respondieron a tiempo el “¿Qué estas haciendo? de su mama y recibieron un zapatazo en la cabeza que les provoco dislexia) en lugar de leer “¿Qué estas haciendo?” entienden “¿Qué estas pensando?”.
Esto da como resultado multitud de mails sin sentido, enigmáticos, absurdos pero sobre todo, aburridos hasta el cansancio.

Cada que leo un “mmmm” “¿sera?”, “¿Lo haré o no?” “Imaginaba que eran amarillas” “jajajajaja, ¡que cosas!” o “Pensando…”

Imagino que esas personas creen que enfrente tienen a su gato que, aunque no les entiende, pone atención a todos los pensamientos sin sentido y fuera de contexto que dicen en voz alta.

Entiendan, a NADIE y muchos menos a mi, le interesa si están mugiendo mentalmente, y créanme, sus pensamientos random no son tan especiales como creen.

Y si lo hacen por favor, tengan la decencia de escribir …CORRECTAMENTE!!!!...maldita sea, no puedo creer que mientras yo este fusilándome un curso para aprender a escribir haya personas que aun escriben con las piches patas.
Lo que nos lleva al siguiente punto:
Aunque YO no soy tu mamá ni tu psicólogo ni tu gato, mi bandeja, sí está llena de gente.
Vamos a ponerlo de esta forma:
Piensen en mi buzon como una fiesta (pequeña o grande, depende de su numero de followers/following).

Con esta imagen en mente, veamos estos subcomportamientos:
Un saludo general está bien, saludar a todo tu timeline esta MAL.
Cuando uno llega a una fiesta que ya comenzó y está llena de gente, lo correcto es decir “Buenas noches” o “¡Que tal!” o “Ya llegue cabrones” y después acercarse a su grupo de amigos y saludar personalmente, todo eso está bien.

Lo que está mal es, desde la puerta, saludar a gritos a TODOS Y CADA UNO DE LOS PRESENTES.

Entiendan, es molesto e innecesario.
Hablar solo y en voz alta mientras manejas está bien, hablar solo y en voz alta subido en una mesa en medio de una fiesta está MAL.
Está bien, si uno tiene una duda, hacer una pregunta al aire, por ejemplo: “¿Alguien sabe donde venden tacos por aquí?” porque seguramente alguien, de todos los que escuchan, podrá darnos una respuesta.

En cambio, está mal pararse sobre la mesa y decir “Hoy pase frente a un edificio rojo, me gustan los edificios rojos, de hecho, mis zapatos son rojos”.

Peor que eso es subirse a la mesa y decir: “Hoy pase frente a un edificio”, luego bajarse, pensar dos segundos y volver a subirse para seguir: “Me gustan los edificios rojos” bajarse de nuevo, pensar otros dos segundos y subirse de nuevo para continuar con: “Mis zapatos son rojos”.

He aquí un claro ejemplo de lo que digo:
No eres famoso y nadie cree que seas TAN importante.
Ok…llegar a una fiesta con una bolsa de papel en la cabeza y hablar en susurros sólo con unas personas es ridículo.

Pero considerarme en tu bola de spam, en la que además de mi, añades a noventa y nueve personas mas y enviarme, cadenas , pensamientos, PP, etc, es arrogante y presuntuoso.

En serio, no son tan importantes como para que lo que digan pueda ser leído por tantas personas.

Si quieren que su exnovio lea lo que dicen, mándenselo a el y punto.

Pero no me incluyan en sus juegos de puto spam…que ademas ni me llegan, tienen pase directo a la chingada.

De todos modos, si se quiere stalkear a alguien, un candado en la cuenta es una barrera bien eficaz.

Al final, si no quieren privacidad, ENTREN A UNA RED SOCIAL.
No eres el DJ: sugiere, pero no insistas.
Usuarios de Blip y Last.fm: No hay ningún problema en gritar “!Hey, pongan esta canción, está poca madre!” lo que está mal es conectar tu iPod y bombardear a todos con TUS putos gustos musicales. (Salvo que te lo pidan ¿verdad?)

Nadie dice que sean malos, pero por lo general la gente, aunque abierta a nuevas propuestas, también quiere escuchar su propia música.

Si sugieres una canción de vez en cuando, es más probable que te hagan caso y la escuchen, pero si cada que termina una dices “Ahora esta!, ahora esta!” llegara un momento en que nadie te hará caso.

Esta actitud degenera en otra molestísima:
Es una fiesta, no un karaoke.
Todos, cuando escuchamos una canción que nos gusta mucho, coreamos sus mejores partes.

Si en una fiesta ponen “Bohemian Rhapsody” o “(I can't get no) Satisfaction” probablemente la mitad de los asistentes dirá “Wohoo!” y cantara con nosotros.

Pero si nos subimos a la bendita mesa y empezamos a “washawashear” TODA LA LETRA de una oscura canción de nuestra oscura banda favorita, en algún momento alguien nos aventara un vaso para callarnos y no tendremos ningún derecho a molestarnos.
Ofrece bebidas y botanas, pero explica de qué carajos están hechas.
Si en una fiesta alguien ofrece un vaso de contenido misterioso, lo primero que hacemos es preguntar qué es.

A menos que seamos muy valientes o confiemos en la persona, no lo tomamos de un trago.

Cuando se pone un link en un mail, lo mínimo que se debe hacer es dar una mini explicación sobre su contenido: ya sea un link hacia algo gracioso, un video, una nota, una fotografía y sobre todo, hacia algo NSFW, que es como tomarse un shot de orines y tener que escupirlo ruidosamente.
50 personas es una fiesta, 500 personas es un bar atestado.
En una fiesta con una cantidad moderada de asistentes, uno puede mantenerse relativamente al tanto de lo que esta pasando, pero en un antro atestado de gente ruidosa no hay manera de enterarse más que de lo que pasa en nuestro circulo inmediato, y muchas veces ni siquiera eso.

Desconfíen de las personas cuyo ratio de contactos es muy alto.

Una persona con un following/followers de 535/590 en realidad no le pone atención a nadie ni a nada más que a sus propias palabras y las de unos cuantos amigos cercanos.

Es imposible seguir un timeline con más de 100 personas; con un número mas alto simplemente llega un momento en que se ignora la multitud de mails y sólo se hace caso de los replys directos.

Es mejor mantener un following bajo, porque así realmente se le pone atención a las diversas conversaciones.

Devolver un follow por educación es, irónicamente, una falta de respeto, porque al final se acaba ignorando a esa persona.
Se el comediante, no el payaso.
Y si después de todo aún deciden llamar la atención, háganlo bien.
Si están decididos a ser la persona de la que todos se acuerden al día siguiente, procuren que sea porque fueron entretenidos o interesantes, no por ser el que se la pasó jodiendo la noche.

En pocas palabras, traten de hacer stand-up comedy o iniciar una discusión interesante, no sean el borracho que vomita el sillón o la attention whore que arma una escena de drama, llanto y gritos.
Todo esto, como ya habrán pensado, se puede evitar con un simple “Eliminar”, que viene siendo como correr de la fiesta a alguien, o por lo menos correrlo de nuestra fiesta; como sea, la analogía no da para más.
Ahora bien, antes de que alguien levante su puño enfurecido al aire y me apunte con un dedo acusador, está claro que yo caigo en varios de esos mismos malos modales (de hecho, yo soy el borracho que vomita en el sillón; y los que nos siguen a Calleja y a mí, saben como podemos inundar bandejas durante una hora con una alegata idiota) pero por lo menos tengo la honradez el cinismo de aceptarlo; el problema con MI BANDEJA es que está lleno de gente que toma demasiado en serio su “derecho” a escribir lo que se le de la gana, y en cuanto uno hace notar alguno de los puntos anteriores, en menos de .3 segundos, se pronuncia el infaltable “Pues si no te gusta, ya no te escribo” lo cual es una bravata que a veces es bueno aceptar.

Yo lo he hecho. Por otro lado, muchos me consideran mamón por no contestar a muchos, pero como ya expliqué, creo que es más honesto así.

Además, siempre trato de responder todos los replys que me mandan (a veces no puedo porque desde mi celular de tres varos no puedo hacerlo a veces no me muestra todos los replys).

De hecho, soy un pan de Dios.
Y ya pendejos, hay muchos, muchos más vicios en la manera de usar los mails, pero serán en otra ocasión, por lo pronto:

“Escribanme”…jajajaja.
Para que vean porque al día me agregan 5 personas y me eliminan 10 :(
Ahhh! Casi se me olvida: la mamada esa de “Salvar a mi bandeja” la invente YO una madrugada que estaba ebrio viendo Lost.

Mi timeline estaba muerto, así que, obviamente, como mi bandeja no se puede quedar sin mails porque explota, me puse a escribir toda la madrugada hasta que, saliendo el sol, alguien llego a relevarme.

Así que ya saben…si no escribo, no me estén chingando de que por que no lo hago, no tengo ganas, estoy hasta la madre o tengo un ataque de neurosis…eso es todo.

Los odio, los odio tanto.

Ah…y por cierto, al que comente…lo mato.

 

 

 

Kazz · 440 vistas · 0 comentarios
05 Mayo 2009

Entre pendejos...

Líbrame señor de los pendejos…
Es lo que rezo todos los días antes de salir de mi casa.

Un poquito, lo admito, aclaro que yo mismo me considero medio pendejo, pero no negarán que en esta vida hay cosas que son de sentido común, no se requiere un IQ fantástico para hacer o pensar ciertas cosas.
Bueno, el caso es que esta semana me he encontrado a por lo menos tres, correlativamente si consideramos que estos pensaron lo mismo de mí, entonces ya éramos cuatro

(Si no saben lo que es correlativamente, no me culpen a mí, culpen a sus maestros de primaria que se la pasaron
haciéndose pendejos.)

Me refiero a la interminable lista de mails que están llegando a mi correo, preguntándose (digo preguntándose, por que no creo que nadie tenga el derecho de preguntarme) que pasa conmigo.

Aunque…ahora que lo pienso me lo pregunto yo también, lo se…y no piensen que seré yo quien les resuelva semejante inquietud.

Eso, en todo caso, será un trabajo para ustedes y su imaginación…si deciden aceptarlo.

Y claro esta, también para los pendejos que desgastan su única neurona tratando de averiguarlo, yo entiendo que los pendejos también tienen su corazoncito y si bien otros pendejos se interesan por ellos, justo es decir que los pendejos se interesan por otros pendejos, aunque esto no es motivo de ningún estudio concluyente porque se sobreentiende que los pendejos son pendejos y por ello mismo son capaces de hacer cualquier cosa… ¿verdad?... ¿verdaaaaad?

Pero la verdad, es que yo no sé por qué los pendejos se interesan por otros pendejos, como tampoco sabría decir por qué los hombres aman a las cabronas, ni por qué las putas están tristes y mucho menos termino de entender por qué las estúpidas no van
al cielo.

Lo que sí puedo decir es que, por alguna extraña razón….soy motivo de interés para algunos susodichos y eso me convierte en un sospechoso más de la gran cadena de pendejez que alimenta la interrogante a sabiendas de que mi testimonio podría implicarme también; de hecho, no es algo que se tenga que deducir, el mismo autor de este post lo confiesa al escribir al respecto.
Y no es que el saberlo no implique un cierto grado de pendejez, pero es que hasta dentro de la pendejez hay niveles.

Ya dejen de chingar a Calleja con esto y lo otro…carajo dan hueva, ahí vengo bien contentito yo, después de recoger fresas silvestres por el bosque, y me encuentro que les importa mas donde estoy o que estoy haciendo que lo que escribo.

Y es que de dientes para afuera nos burlamos de los pendejos, pero por abajo del agua votamos por ellos, les pagamos impuestos, les creemos sus promesas, leemos sus bloggs y vemos sus programas de televisión, lo que, sin pretender ofenderlos, ni a ustedes ni a mí mismo, es un buen argumento a favor de nuestra propia pendejez.

Si señores….la pendejez es patrimonio nacional igual que el tan de moda petróleo y todos la defendemos con pasión, como la vez que los legisladores decidieron no inscribir el nombre de Octavio Paz en letras de oro en el Congreso por no haber tenido suficientes méritos "heroicos", o como las personas que celebraban con banderitas ahora que Mr. Obama visito tierras tercermundistas, o como el América que perdió versus las chivas ¿saben por qué?, pues por Pendejos.
"Los pendejos están de moda", pensé mientras veía eso, pero nadie hasta hoy les ha dedicado un verdadero estudio acucioso.

Supe que hace años Og Mandino intentó escribir "El pendejo más grande del mundo", pero su obra ya no pudo ser publicada, básicamente porque Og se apendejó.
Neruda le había puesto a sus memorias: "Confieso que he vivido...
entre pendejos", pero un pendejo editor se lo quitó por no
considerarlo políticamente correcto.

Por otro lado García Márquez dejó inconclusos sus manuscritos de "100 años de pendejez".

Bien… ¿va bien no?...pues va a estar mejor…y para no variar ahí les mando un cuento al respecto… muy bueno por cierto, es mas… creo que hasta les podría servir como introducción para la clase de economía, en la que se trate el tema de Ingreso Marginal.
Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se
divertía con el pendejo del pueblo, un pobre wey, de poca
inteligencia, que vivía haciendo pequeños mandados y limosnas.
Diariamente algunos hombres llamaban al pendejo al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 400 reales y otra de menor tamaño, pero de 2000 reales.
Él siempre cogía la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risa para todos. Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y este le respondió: lo sé, no soy tan pendejo.

Ella vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra,
el jueguito acaba y no voy a ganar más mi moneda.
Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:
La primera: Quien parece pendejo, no siempre lo es.
La segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos pendejos de la historia?
La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.
Pero la conclusión más interesante es:
Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros mismos.
Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo.
El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser pendejo delante de un pendejo que aparenta ser inteligente…y ya entrados en gastos un consejo que me decía un viejo amigo…”con los pendejos; ni a cortar guayabas…por que escogen puras podridas…

En todo caso…debo también aclarar que yo soy bien pendejo, por lo que tengo la experiencia y la estatura moral para explicar `por qué los pendejos, interesan a otros pendejos, por la misma razón que ahora le estoy escribiendo una responsiva a una bola de pendejos, aunque, claro, esta misma condición hace que no tenga ni la más remota idea de lo que estoy diciendo.
Paradojas de la vida."


PD: Ahorrenme los sermones...de cualquier tipo.

Ah...no comments.

 

 

 

Kazz · 1836 vistas · 0 comentarios
23 Avr 2009

Suerte.

Los regalos se hacen en épocas especiales. Aunque con esto de la edad cada vez lo comprenda menos, los regalos se hacen en los cumpleaños. Para el resto del año están las fechas señaladas: el día del padre, el día de la madre, el catorce de febrero, las navidades... Las fechas señaladas para hacer regalos se multiplican cada año al compás que marcan los centros comerciales; son ellos quienes las señalan en el calendario. Antes bastaba darle un abrazo a tu papa un día para que el mundo volviera a arreglarse, y ahora si no le regalas algo en el día del padre te dice que eres un hijo de la chingada. El tic-tac al final termina haciendo melodía con el sonido de la caja registradora. Unos cuantos anuncios bien puestos y si no haces un regalo en el momento que te dicen la gente te señala con el dedo. Con tanta celebración es lógico que al final te quedes sin ideas. No te preocupes; los grandes almacenes te dicen incluso lo que tienes que ofrendar: corbatas, cinturones, líquidos aromáticos a precios que desafían al sentido común... La persona que recibe el presente tiene que poner cara de encontrarse en el día más feliz de su vida, y después de las navidades eBay echa humo mientras todo el mundo se deshace de la mierda que recibió y que le gustaría quemar si dispusiera de un sitio adecuado. La bola de hipocresía se hace más grande y más absurda con cada vuelta. El regalo tan cuidadosamente escogido para esa persona tan especial se suele reducir a diez minutos de paseo por los pasillos de los grandes almacenes y a un golpe de billetera. Cuanto más caro mejor. Caro siempre es bueno. Se saca la tarjeta de crédito y se resuelve la papeleta hasta el año siguiente en el mejor de los casos. Envuélvamelo para regalo, por favor. A mí me daría vergüenza, y es por eso que cada vez lo hago menos. Y sí, a veces me señalan con el dedo. La realidad… es que todos sabemos que los regalos que más ilusión despiertan son los inesperados, aquellos que no tienen fecha de vencimiento, aquellos en los que un catálogo o un cartel brillante no han tenido nada que ver. Se ofrecen porque sí, porque todos los días merecen ser celebrados. Y se hacen con el corazón, no con la cartera. Los buenos presentes se preparan con sigilo y expresan amor, admiración o una combinación de ambos. No están hechos de euros sino de esmero e ilusión, y es exactamente eso lo que transmiten. El resto sólo están diciendo "Pasé media tarde en SEARS y me ha costado mucho varo, así que más vale que te guste". Ni unos ni otros pueden ocultar los sentimientos que trascienden a la materia de la que están hechas las cosas. Los regalos que con más ilusión he recibido en mi vida han costado cantidades de dinero que tienden a cero. Están compuestos de sorpresa, de tiempo y de admiración. Han sido elaborados con cuidado y cariño, y es por eso que llegan hasta donde una corbata o un perfume no soñarían con llegar ni en sus sueños más pervertidos. El último de estos regalos lo recibí hace unos días: De repente, una persona a la que apenas conozco me hace un presente un día cualquiera, y un día cualquiera deja de serlo para convertirse en algo especial y a mí, que siempre tengo algo que decir…de pronto, no se me ocurre nada. De pronto, una vez más, todo vuelve a valer la pena. Es en ocasiones así cuando me alegro de ser el pendejo que soy. No sé gran cosa de ti. Sé que estuviste ahorrando durante mucho tiempo y que hace unos meses dejaste un trabajo de mierda y vendiste el carro por seguir alguno de mis consejos, y decidiste que a los sueños no se llega por autopista. Ahora que por fin estás en Inglaterra escribiendo jornadas enteras intentando hacerte un hueco en el mundo del periodismo y no sabes cuánto durará la mecha que te dieron por tu carro y por las interminables jornadas de explotación laboral; quizá lo suficiente. Ojala yo te lo pudiera decir. No sé si te saldrán bien las cosas, no sé si conseguirás al menos un pedazo de ese tu sueño, antes de que la mecha termine por consumirse, la verdad es que no sé nada de mucho, pero sí que sé que un regalo así no se encuentra en un estante perdido en los anodinos pasillos de unos grandes almacenes, y sé que cuesta mucho más que dinero. Es por eso que no tiene precio. Un regalo así, expresa respeto y admiración. Y lo sé porque conozco muy bien el respeto y la admiración: son exactamente lo que siento cuando me cuentas tu historia y cuando me paro para desearle lo mejor en su nueva aventura.
Muchas gracias. Mucha suerte.
Con respeto y mi infinita admiración….
Kazz · 1784 vistas · 104 comentarios
20 Avr 2009

Servicio a la Comunidad 2


SI un día las personas se levantaran y en vez de ponerse de pie e ir al baño se sentaran en el borde de la cama durante un par de horas, cambiarían muchas costumbres de sus vidas.  Dejarían de ir a trabajar, sonreirían al vecino y, entre otras cosas, dejarían de ir a los antros a ligar. Un antro es un lugar lleno de humo y olor a sobaco en el que ponen música que jamás oirías si estuvieras en tu casa y nadie te estuviera apuntando con un revólver.  En la mayor parte de las ocasiones entras en uno porque no queda otro sitio al que ir, y además la rubia dijo que ella estaría allí.  Te asfixias, sudas como cerdo y te desgañitas gritándole a la rubia al oído. Varias horas después reflexionas en la soledad de tu habitación para terminar volviendo a picar al fin de semana siguiente. Es uno de esos círculos viciosos altamente frustrantes.

Como parte de mi servicio a la humanidad hoy les daré unos consejos de cómo pueden dejar de pasear como pendejos por antros y otros lugares de mala muerte para intentar ligarse a alguien.  Lo primero es escoger el lugar.  Debe tratarse de algún sitio en el que haya una gran cantidad de mujeres por hectómetro cuadrado.  Además, si puede ser, intentaremos que estén lo más buenas posible. El lector avispado dirá que los vestuarios femeninos suelen estar vedados al público, y que no existe un lugar como el que describo a menos que uno sea un terrorista suicida de alguna de esas religiones que cuando prometen tiran la casa por la ventana.

Es cierto, no existen los paraísos terrenales más allá de la mansión Playboy, pero hay cosas muy parecidas que nos vendrán al pelo.  Los cazadores van al bosque; nosotros… iremos a una tienda de ropa femenina. Desde hace unos diez años proliferan en todos los países las tiendas de ropa femenina.  Zara, Ann Tylor, Bustani y mamaditas de esas... llámalo como quieras, pero asegúrate de que a tus ojos sean buena opción.

En este tipo de tiendas no hay más que viejas buenas.  Doblan ropa, la compran, atienden la caja, miran cinturones y guantes...  Un sábado por la tarde aquello es un vergel. Sacudes una cortina y salen tres ciervas en bragas. A menos que seas un tipo atrevido con tracción a las cuatro ruedas y capaz de trabajar en cualquier tipo de terreno, la recomendación inicial es que te limites a las vendedoras.  Están igual de buenas que las clientas o más, pasan allí el día entero y además no tendrán ningún problema en empezar una conversación contigo.

Veamos cuál sería el modus operandi. Antes de salir de casa te vistes fashion.  Ten en cuenta que vamos a tratar un género extremadamente superficial, el tipo de persona que básicamente valora el exterior. Esto es algo que no debe preocuparte porque tú vas a hacer exactamente lo mismo.  Ponte los pantalones pirata o lo que sea que se lleva este año.  Si tienes hermana pídele que te asesore. Déjate barba de una semana, que la jalada esa del metrosexual ya ha caducado y ahora se vuelve a llevar el seductor peludo y seguro de sí mismo. Entra en el local a grandes pasos. Observa el asunto y dirígete a la zona en la que se encuentre el material que más te guste. Entabla contacto visual con el material pero no hables con él todavía; limítate a pasear tocándolo todo.

Tiene que parecer que sabes mucho de ropa. Haz lo que hacen las mujeres: descuelga todas las prendas que vayan saliendo a tu paso, las desdoblas, las miras con desprecio y las dejas tiradas hechas bola. No mires los precios; para ti el dinero no es más que una molestia, un castigo, un mero trámite. Si después de unos minutos la vendedora no se acerca a ti, entonces comienza tú la aproximación. Podrías decir que buscas cosas para ti; al fin y al cabo la mayor parte de estas tiendas también tiene sección masculina.  Sin embargo esto elevaría muy poco la tensión sexual en el ambiente. A las mujeres les gustan los líos. Un pendejo que va a comprarse unos calzones no va a ninguna parte, pero un pendejo que va a comprar una playera para su novia... ¡ah, eso ya es harina de otro costal!

Si tienes más de treinta, puedes incluso tirarte el rollo y decir que buscas unos calzones para tu esposa, que estás pasando un bache y que intentas reavivar la llama de la pasión.  Pásate los dedos por esas sienes plateadas. A estas alturas ella ya estará salivando ante la perspectiva de romper una relación matrimonial.  Si ves que no reacciona, o si simplemente no rinde frutos tu actuación, dile que se dé prisa que tienes que ir a recoger a tu hijo a la escuela. Intenta agredirla con la mirada.  Ella tiene que pensar que estableciendo una relación contigo se va a meter en un lío gordo.  No intentes comprenderlo; la mayoría de las mujeres son así.  Si ves que no cede dile que ayer te madreaste a tu hijo. Caerá rendida en tus fornidos brazos de hijo de la chingada.

Elige unos calzones, pellízcale las nalgas a la vendedora y dirígete a la caja.  A estas alturas ella tiene que salir corriendo detrás de ti.  Si no lo hiciera, gira sobre tus pasos, pídele el teléfono y dale una bofetada.  Paga y enciéndete un cigarro antes de salir de la tienda, aunque no fumes, no importa.  Escucha los aplausos del público cuando salgas por la puerta del establecimiento.

Si todo ha ido bien, en el plazo máximo de dos semanas ya deberías estar tirándotela. Irás a su casa y te meterás en su cama, sin trámites, sin tener que tomar los famosos siete cafés, que son malísimos para el estómago. "Por fin la vida como debería ser" ---te dirás---, "¿cómo no se me había ocurrido antes?".  Gracias Negro…eres Dios!!!!!! Este estado de buenaventuranza tiene una longitud variable, generalmente el tiempo que ella tarda en descubrir que en realidad vives en casa de tus padres o que el chamaco de tres años con el que apareces los sábados por la tienda no es tu hijo sino tu primo.

Si lo tuyo es el mundo de la farándula y el espectáculo, es posible que consigas prolongar la situación lo suficiente como para que llegue el día en el que ella, tendidos en la cama tras otra extenuante sesión de tantra, te pregunte: --- ¿Cuándo te vas a divorciar, mi vida? En realidad no se trata del fin, pero más vale que empieces a poner los huevos en otra cesta, literariamente hablando.  Le dirás que no puedes dejar a tu señora (esa mujer a la que abrazaste efusivamente por la calle y que era tu hermana) y que qué iba a ser del chiquillo (el hijo de la vecina, al que sacas los sábados de paseo).

Después llorarás desconsolado, en menos de treinta minutos estarás tirándotela otra vez y preguntándote qué cojones hacías arrastrándote como pendejo en alcohol por los antros y por qué no te levantabas ni a la mesera.  Fácil: tú eras un pendejo; ellas venían buscando un cabrón.

 

Kazz · 1448 vistas · 113 comentarios
03 Avr 2009

Malo.



Yo seguía jugando al Mini racing online, el típico juego de coches que se ve desde arriba y que siempre me hubiera gustado programar si alguna vez hubiera tenido la paciencia de aprender tan noble arte.

 


Estaba intentando enchufarme a un servidor para jugar online, lo que hubiera terminado con mi vida social.

 


Afortunadamente estaba teniendo muy poco éxito.

 


Mulder, después de hora y media de juego y diecisiete partidas seguidas perdidas, hacía ya rato que había decidido que aquello había dejado de tener gracia, así que se
dedicaba a lo suyo, que es leerse todos los periódicos que se publican en
Internet.

 


En aquellos momentos repasaba alguna portada en la que venía el recuerdo de Hiroshima.

 


Empezó a leerme con voz queda la historia de una mujer que había quedado seriamente mutilada a raíz del "incidente".

 


Yo daba vueltas al circuito Montecarlo intentando bajar de los cincuenta segundos.

 


-"Oí la voz de mi padre. No lo veía. Tenía la cara tan hinchada que no me podía abrir
los ojos. Sentí alivio y vergüenza. Estaba desnuda y me había hecho encima mis
necesidades. Cuando mi novio volvió de la guerra aquel diciembre, yo apenas
comenzaba a gatear y mi mano derecha era un muñón."

 


50.124 segundos.

 


La siguiente vuelta era la buena.

 


-"Mi padre le dispensó de su compromiso, pero él insistió y nos casamos al otoño
siguiente. Pese al nacimiento de mi primer hijo, mi suegra siguió diciendo a mi
marido que me abandonara, que se merecía una mujer completa."

 


---Jaja, no mames…una mujer completa ---dije, abriéndome para tomar la curva por el lado bueno---, que chinga.

 


De reojo mire como Mulder levantó la cabeza del monitor y se me quedó mirando.

 


--- ¿Cómo te puedes reír de esto wey? ---preguntó.

 


---No me río de lo de la Hiroshima wey, claro, pero la frase me hizo gracia.

 


Lo cierto es que es muy ingeniosa.

 


Mulder no daba crédito a mi insensibilidad.

 


No recuerdo exactamente lo que dijo a continuación, la verdad, pero sí que recuerdo lo que contesté:

 


---A ver pendejo…¿quieres ver sufrimiento? ---le dije---. Aquí, en esta cuidad a menos de media hora, tienes un centro para personas discapacitadas.

 


Ahí puedes ver a gente con la vida destrozada porque un hijo de la chingada se saltó un semáforo.

 


No hace falta que te vayas a Japón ni que viajes en el puto tiempo.

 


El día anterior pasaba yo por allí....

 


El suelo estaba húmedo por la lluvia recién caída.

 


Del centro para discapacitados salió una mujer en silla de ruedas.

 


Yo no lo vi, pero imagino que al salir perdió tracción y volcó.

 


Tal fue el ruido que lo oí por encima de la música de los auriculares de mi IPOD.

 


Cuando me giré, el de la cafetería ya corría hacia ella.

 


Estaba en el suelo tirada y, lógicamente, no se podía levantar.

 


El pinche corazón se me encogió en un puño ante semejante visión de impotencia.

 


Entre los dos conseguimos levantarla y volverla a poner en la silla.

 


El chavo le preguntó si estaba bien y ella contestó que parecía que sí, pero que sólo
sabría si se había roto algo al día siguiente, cuando la cosa tomara color.

 


Los siguientes treinta minutos de regreso aquella tarde me dieron para pensar incluso más que de costumbre.

 


---A ver pendejo… ¿quieres ver sufrimiento? ---le dije---. Aquí, en esta cuidad a menos de media hora, tienes un centro para personas discapacitadas.

 


Ahí puedes ver a gente con la vida destrozada porque un hijo de la chingada se saltó un semáforo.

 


No hace falta que te vayas a Japón ni que viajes en el puto tiempo.

 

---No es lo mismo...me gritó.

 

---Sí wey, si es lo mismo.

 


En aquel momento había una guerra y la humanidad se saltó un semáforo, es una cuestión de magnitud pendejo!!!...piensa piensa...!!!, eso es todo, un hijo de puta, la misma mierda pero más grande y para más gente.

 

-Si wey  ¿como no?...pero que se puede esperar de alguien con sentimientos desechables, que piensa que una vez que pierdes un sueño, ya no lo puedes recuperar.

 

 

Discutimos un poco más, pero no llegamos a nada en concreto, como siempre.

Deje mi juego…y salí azotando la puerta.

 


Si alguien le pregunta al Mulder por mí, el le dirá que soy un pinche cabrón insensible,
acaso la persona más ojete que conozca.

 


Dirá como siempre que tengo el corazón de piedra y que soy incapaz de la mínima demostración de sentimientos…bla, bla bla.

 


Tengo que admitir que lo parece, y que las apariencias están ciertamente contra mí, pero Mulder y el lector que haya llegado hasta aquí y, probablemente piense como él, no pueden estar más equivocados.

 


Tengo una pinche capacidad empática impresionante.

 


A mí, que soy el que la sufre, me encabrona.

 


Veo una desgracia y soy capaz de sentirla en mi carne como muy poca gente puede imaginarlo.

 


Quizá para alguien sea bueno, pero a mí me parece una puta maldición.

 


Si te haces un corte en un dedo, me dolerá como a ti.

 


Si te falta un brazo, la versión de tu vida que imaginaré será tan trágica que me tendrá dos días sin dormir.

 


Y la verdad es que es algo increíblemente insoportable, algo que a temporadas incluso me ha consumido la salud mental.

 


Es algo tan cabron que desde hace tiempo tuve que decir basta, o por lo menos intentarlo.

 


Yo no tengo que leer un artículo en el periódico para pensar que la raza humana esté perdida y se me encojan las tripas, no necesito un brasileño con siete tiros en la cabeza o un reportaje de Hiroshima para pararme a pensar y ponerme a temblar.

 


Yo no veo una desgracia y digo "uta qué sensible soy, cómo me conmuevo con estas
historias, cómo me cosquillea el corazón, soy un pinche santo, me merezco una
banda y diploma de humanidad….y externo mis pesares para calmar mi pinche conciencia.

 


Yo veo todos los días, durante las 24 horas, historias en los periódicos, y las veo en la calle,en la puerta del supermercado, en la salida del metro... en cualquier puñetera
parte.

 


Si no las veo me las monto, y si son malas me las imagino peores o, como poco, tan malas como realmente son, y las sufro en mis adentros.

 


No veo las tragedias de la vida saliendo un rato a escena cuando leo el periódico; la veo cada cinco minutos, la siento cogiéndome las tripas y retorciéndomelas.

 


Y la neta, es que ya estoy hasta la madre.

 


Por eso hace tiempo que el espectador casual y no tan casual me puede ver como un ser insensible, porque lo único que hago es dejar pasar la historia del periódico, mirarla con corazón de piedra y hacer un chiste.

 


Y eso, si hay suerte.

 


Si alguien se despierta en mitad de la noche y no puede respirar por un asma repentino, ese alguien se amarga para una semana o dos.

 


Yo no, yo vengo a esta página y hago una gracia.

 


Por eso llevo casi seis años haciendo gracias, porque si no, habría días en los que no me levantaría.

 


Literalmente.

 


Hace ya unos cuantos años tuve una gripe de órdago en navidad, y mientras mi familia se reunía por ahí yo me quedé en la casa en el sofá viendo El Rey León.

 


En la escena en la que Simba habla con su difunto padre en un cielo estrellado, a mí casi me da un paro cardiaco.

 


Lo quise atribuir a la fiebre, pero la verdad es que supe que era un arranque de sensibleria.

 


Creo que muchos de los que vienen por aquí están igual que yo.

 


Están hartos de ver mierda todos los días y por lo menos les gustaría verla en prosa, a ver si así… tiene cuando menos, un poco de gracia.

 


Me encabrona pensar que gente que medianamente me conoce, ha visto más, que las personas con las que se supone interactuó de manera regular.

 


Lo siento, otro día la pintamos de rosa, pero hoy…hoy tocaba hacer limpieza.

 


¿Insensible?

 


Qué chingados sabes tú.

 


 

 


 

 


 

 


 

 





Kazz · 714 vistas · 58 comentarios
18 Mar 2009

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